Paso Peruano-Argentino
Paso Peruano-Argentino
 

 
El Arabe
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Criollo Chileno
Falabella
Frison
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Holstein
Lipizzano
Lusitano
Oldenburgues
Paso Fino
Paso Peruano-Argentino
Petizo Argentino
Polo Argentino
Pura Sangre de Carreras ( SPC )
Silla Argentino
Silla Americano
Silla Brasilero ( Mangalarga )
Silla Frances
Trakehener
Westfaliano
Tiro Argentino
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Desde la época colonial Argentina y Peru estuvieron unidas por fuertes lazos historicos, culturales y comerciales.
De la vinculación comercial, ejercida por una corriente que, partiendo de Salta, llevaba mulas para las minas y ganado vacuno, en un largo y sacrificado viaje,por la cordillera,regresaban los troperos salteños en un caballo singular que allí encontraron, caracterizado por su bella estampa y cómodo andar.
Así fue como se introdujo en el Valle de Lerma y en los Valles Calchaquíes el caballo peruano de paso, habiéndose despertado un creciente interés en el fomento de su cría, con el transcurso del tiempo los arreos, tanto de vacunos como de mulares, fueron desapareciendo. Es así como quedaron asentados en los Valles del Noroeste Argentino estos hermosos caballos que,siendo su andar de una extraordinaria comodidad, se caracterizan por su brío, elegancia en el andar y por el movimiento armonioso de sus manos mediante el término y la agudeza, aptitudes éstas que lo hacen inigualable en su tipo.
Si bien el caballo peruano tiene antecedentes idénticos al del criollo argentino, ya que su origen se entronca en los animales que trajeron los conquistadores españoles, luego se produjo una diferenciación por el hecho de que los peruanos seleccionaron los de naturaleza ambladora que, a través de un proceso de aclimatación y ambientación se acomodó mejor al uso del jinete. De ahí el actual Caballo Peruano de Paso, que tanta aceptación tiene actualmente en varios países, especialmente americanos.
Los ancestros de los actuales ejemplares estarían en aquellos caballos que trajo consigo Cristóbal Colón al Nuevo Mundo desde la Península Ibérica al desembarcar en la isla Guanahaní que actualmente forma parte de las Islas Bahamas. Esas calientes tierras caribeñas fueron un lugar propicio para su desarrollo. Entre los tipos de equinos -que comenzaron a poblar el Continente Americano- se pueden mencionar al Berberisco y el Andaluz. Animales fuertes y arrogantes que sirvieron de transporte al conquistador Francisco Pizarro y a los soldados a su mando en su periplo por el Sur; desconcertando a los nativos por su enorme tamaño, quienes los imaginaban cual centauros en una sola anatomía con el jinete.
Una vez establecidos en el Perú, estos cuadrúpedos fueron sometidos al agreste terreno peruano, contrariamente a como vivían en tierras occidentales. Al principio se les utilizó para transporte, convirtiéndose luego en indispensables piezas de trabajo pesado especialmente para las faenas agrícolas.
El medio ambiente, la variada geografía, la árida y caliente costa, las abundantes y empinadas quebradas y el frío intenso en los Andes, conformaron un caballo distinto, sobrio y frugal; capaz de resistir largas jornadas de viaje. Un paciente trabajo de selección genética durante más de 300 años, resultó finalmente en los hermosos ejemplares que hoy en día mostramos al mundo con singular orgullo.

Su Andar
Pero lo cierto es que ese modo peculiar en el andar del caballo peruano de paso se debe a su combinación de sangres, pues ni bien llegado al Perú, el ejemplar español fue expuesto a un proceso de selección, en mezcla de sangres de diferentes tipos de equinos: las jacas (yeguas de pequeña estatura) navarras y castellanas con las de los Berebere.
El híbrido resultante conservó de las jacas la elevación de los miembros delanteros; de los Berebere, el modo de andar o ambladura y algunos rasgos exteriores.
Manteniendo casi intacto la sincronía en su andar, en ese movimiento de patas en forma lateral, mano y pata a la izquierda y mano y pata a la derecha; o en la forma de cruz o diagonal, similar al de un felino, añadiéndose a estas, las otras particularidades propias del caballo de paso peruano.
Aunque si bien es cierto que estos ejemplares nacen con estas características, la constante dedicación y adiestramiento por parte del hombre adecuan, perfeccionan y pulen aquello que emana de su propia génesis.

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Características
Es un verdadero deleite para la vista el desfile lleno de gracia portentosa y la monumental figura de belleza de los caballos peruanos de paso. Ese andar con su prestancia arrogante, elegantes movimientos armoniosos y ese sobrador desplazamiento se describen en rimas y ritmos, acentuando aún más su sencillez y simpatía.

El caballo peruano es de contextura liviana, talla media y debe tener plasticidad y dinamismo en sus movimientos para trabajar, para lo cual debe poseer también condiciones físicas especiales y de suavidad bien definidas. Su resistencia corporal y orgánica de paso innato o natural le ayuda a mantenerse firme en su labor diaria, ante cualquier clase de esfuerzo.
De gran brío, pelaje preponderantemente zaino y alazán, pecho ancho, ijares y cuartos fuertes y crin abundante, siendo apto para recorrer grandes distancias a un promedio de dieciocho kilómetros por hora llevando al jinete sin fatiga.
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Standard de la Raza
El Paso peruano es un caballo de silla de tipo madiolíneo con una alzada promedio de 1,48 m. para machos y 1,47 m. para hembras. Las proporciones en sus formas y las angulaciones típicas de la raza, le permiten desplazarse en sus aires característicos, los cuales ejecuta con predominancia de sus bípedos laterales y con los adornos de su agudez (elevación), término (boleo hacia fuera del casco) extensión en los miembros anteriores y movimientos rasante en los posteriores.
Cabeza
De construcción predominantemente subconvexa –con tendencia rectilínea- en su región frontonasal además de elegante, expresiva y descarnada, debiendo revelar su sexo en sus características generales. Tiene un largo entre 59 cm y 61 cm la testera y el belfo superior, siendo el ancho entre las orejas de 11 cm a 13 cm y entre las apófisis orbitales de 16 cm a 18 cm. Fuerte en su base, con carrillos bien definidos, fina y comprimida en su extremidad inferior, midiendo de 8 cm a 9 cm entre los extremos de los ollares y con una separación intermaxilar de 6 cm a 9 cm. La frente es ancha y plana. Las orejas medianamente largas, móviles y finas, los ojos ovalados de color oscuro y vivaces, colocados lateralmente a la cara en posición ligeramente oblicua. Los ollares sinuosos, alargados, orientados lateralmente y dilatables. La boca de belfos turgentes, será proporcionada a la dimensión de la cabeza, con una comisura que oscila entre 8 cm y 10 cm.
Cuello
Debe ser definido según su sexo, de crines finas, abundantes, largas y lustrosas. El cuello tiene una longitud promedio de 60 cm medida del punto medio de la unión de la cabeza al cuello –atlas- y el punto medio de la escápula –espalda-.
Tiene una línea cervical marcadamente convexa en machos y levemente en el caso de las hembras, siendo más corta y recta la línea inferior –ventral- para ambos sexos. El extremo inferior del cuello debe ser ancho y robusto, bien unido con la escápula y el pecho, presentando una unión en la articulación escápulo-humeral que permita flexibilidad y amplitud de movimiento.

Cuerpo
El Caballo Peruano de Paso tiene un rango de alzada entre 1,45 m a 1,53 m para machos y 1,40 m a 1,52 m para hembras.
Los machos tienen una longitud cercana a la de la alzada, siendo estas medidas tomadas desde la unión escápulo-humeral –hombro- hasta la vertical trazada sobre el filo de la nalga.
La distancia de la cruz al esternón llamada profundidad, es similar a la altura subesternal –distancia entre el esternón y el suelo-, siendo las hembras algo más profundas que los machos. La cercanía a tierra es característica racial.
La cruz está reflejada en la unión de las escápulas, siendo la apófisis mayor –cruz- la que debe estar nivelada con la grupa formando una catenaria con relación al lomo de no más de 8 cm de luz. El pecho debe ser amplio en un rango de 34 cm a 36 cm, medido entre las puntas de los hombros, robusto y saliente sin exceso.

Dorso (zona dorsal)
El dorso, medianamente corto, ligeramente recto y bien unido con el tercio anterior y la zona lumbar. La caja ósea es amplia y profunda con el costillar debidamente arqueado y con una región subesternal paralela al suelo.

Lomo o riñón (zona lumbar)
El lomo debe ser de buena cobertura muscular, corto y bien unido tanto al dorso como a la grupa.

Grupa (zona sacra)
De grupa redonda, proporcionada, amplia y con una inclinación que determina un nacimiento bajo de la cola, coya inserción deberá estar debajo de la línea imaginaria que pasa horizontalmente por la punta del anca.

Nacimiento de cola (zona coccígea)
El nacimiento de la cola es de inserción baja, con crines finas, largas y abundantes. Llevada quieta y bien pegadas a las nalgas al andar, siendo éstas características propias de la raza. También es una característica muy frecuente la cola de alacrán bien pegada arriba y separada abajo, lo que se atribuye a una alta dosis de temperamento de estos animales.

LOS MIEMBROS
Miembros anteriores
La espalda debe ser de buena longitud e inclinación –58º a 62º respecto de la horizontal- y estar unida al pecho por una sólida musculatura.
El brazo es corto y musculoso.
El antebrazo es largo y musuculoso en la parte superior, afinándose hacia la parte inferior y de una longitud promedio entre 39 cm y 42 cm.
La rodilla debe ser bien definida en sus formas; amplias sin desviaciones, bien moldeada y con la cara anterior ligeramente convexa. La arista posterior debe ser prominente y los laterales descarnados para permitir una buena inserción de los tendones.
La caña anterior –metacarpo- debe tener un largo que oscile entre los 26 cm y 29 cm, con tendones y ligamentos definidos.
Los nudos o menudillos son descarnados y de formas nítidas, las cernejas son poco pobladas, denotando finura.
Las cuartillas deben ser sólidas y su perímetro es un centimetro menor que el perímetro de la caña y con un largo referencial entre 9 cm y 11 cm

Miembros posteriores
Los miembros posteriores deben revelar en su conjunto poder y capacidad de contracción y extensión.
La nalga debe ser redondeada en armonía con el muslo.
El muslo debe ser medianamente musculado.
La pierna debe tener una musculatura destacada.
El corvejón –articulación tibiometatarsiana-debe ser bien moldeado, definido y amplio teniendo una construcción ósea fuerte y nítida en su contorno, guardando el equilibrio y la proporción de sus partes. En esta articulación se forma un ángulo inferior –acodo.- cuya medida debe estar entre los 137º y 142º, siendo este ángulo una característica propia de la raza.
La caña posterior –metatarso- debe ser nítida, con tendones fuertes, bien implantados y definidos. El perímetro de la caña posterior es de características similares al anterior.
Las cuartillas posteriores, sólidas de un largo entre 9 cm y 11 cm y un perímetro de 17 cm a 20 cm.

Los cascos
El casco debe ser de buen desarrollo, proporcionado al cuerpo del animal, coronado por un rodete destacado y prominente recubierto de pelos c ortos. El casco en su cara plantar es cóncavo, de contornos regulares y con un candado largo, ancho y prominente, de córnea dura, oscura, resistente y brillante. La muralla del casco debe ser inclinada teniendo un ángulo que oscile los 45º y 55º, siendo su eje una proyección de la cuartilla y con un largo de muralla entre 8 cm y 10 cm en los anteriores. En general los cascos de los posteriores tienen pequeñas diferencias de tamaño e inclinación con relación a los anteriores. Los anteriores tienen un ángulo entre 45º y 50º y los posteriores 50º y 55º.

Aplomos
Vista Frontal
Con el ejemplar en reposo, los ejes directrices de los anteriores deben ser una línea imaginaria perpendicular al suelo que pasa por la parte media del antebrazo, la rodilla, la caña, la cuartilla y el casco. Los cascos de los posteriores en esta raza están a menor distancia entre ellos, que los cascos de los anteriores, formando en el suelo una figura trapezoidal.

Vista posterior
También los ejes directrices de los posteriores siguen la parte media del corvejón, la caña, la cuartilla y el casco.

Vista Lateral
Los puntos de apoyo –cascos-, deben estar bajo la masa corporal, definiendo una condición de caballo ligeramente “remetido” en los miembros anteriores y “acodado” en los posteriores, debiendo la perpendicular que pasa por el filo de la nalga tocar la punta del corvejón , constituyendo el conjunto otra figura trapezoidal.
Dichos aplomos por su carácter funcional, deberán mantenerse durante el desplazamiento de los ejemplares (apreciándoselos en forma frontal y posterior)

Pelajes o capas
Los pelajes más comunes son: alazán, zaino, tordillo, negros y moro siguiéndoles los rosillos y bayos en todas sus variantes.
Se prefieren los de pelaje simple, siguiéndoles los de pelaje compuesto sin que esto sea definitorio.
No se aceptan los albinos, ni lobunos gateados. Tampoco los “zarcos” con ojos blancos o azulados, que son signos de albinismo. Los tobianos y overos o pintos. Tampoco son colores aceptables en la raza los que presentan manchas extendidas en los miembros y cuerpo.

Función
Los andares que caracterizan al Caballo Peruano de Paso y que lo diferencian de las razas, son los apoyos y que lo diferencian de las otras razas, son los apoyos de los bípedos laterales los que dominan el movimiento iniciando el desplazamiento por desequilibrio y en ambladura perfecta, para luego, al romper la ambladura, descomponerse formando los ocho cuadros clásicos de paso.
Estos andares tienen como complemento que los distinguen, los adornos de los miembros anteriores, agudez (elevación), término y extensión.
La naturalidad y armonía de su mecánica de movimiento consecuencia de la correlación morfológico-funcional existente; el lucimiento en su andar, la ganancia de terreno en cada batida, producida por el atranque en sus diferentes grados, libre de movimientos verticales lo convierten en un caballo de singular suavidad en la silla sin perder los adornos propios de la raza.
Son andares propios de la raza los que van desde la ambladura rota hasta el isocrono de cuatro tiempos o paso llano natural, siendo desechada toda la dama de andares que tienen al aire diagonal.
Debe buscarse como ideal el caballo que, con una correcta conformación de acuerdo a los parámetros del presente andar, al desplazarse armónica y naturalmente, gane más terreno, con menor número de batidas, con arrogancia, suavidad y comodidad para su jinete.


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